Read: Una declaracion baha'i de obligaciones y derechos humanos


UNA DECLARACIÓN BAHÁ'Í
DE OBLIGACIONES Y
DERECHOS HUMANOS

1.

La fuente de los derechos humanos es la dotación de cualidades, servir virtudes y poderes que Dios ha otorgado a la humanidad, sin discriminación en cuanto al sexo, raza, creencia o nación. El satisfacer las posibilidades de esta dotación divina es el propósito de la existencia humana.
Se pueden establecer los derechos humanos en términos de estatus social cuando los miembros de la comunidad se dan cuenta que el regalo de vida y de existencia consciente les obliga a satisfacer las responsabilidades que deben a Dios, a la sociedad y a sí mismos. El reconocimiento mutuo por los miembros de la comunidad de la verdad que sus vidas emanan de una misma Fuente posibilita que ellos mantengan relaciones ordenadas en un cuerpo social comun.
El cuerpo social no crea los derechos humanos esenciales. Su posición es de un fideicomisario bajo autorización para actuar a nombre de la comunidad en la preservación de las relaciones que representan el logro moral de sus miembros, y para consagrar y proteger aquella unidad de espíritu que es su obligación mutua más elevada.
Ningún cuerpo social, no importa su forma, tiene poder de mantener los derechos humanos esenciales para personas que han repudiado sus obligaciones morales y han abandonado el don divino que distingue el hombre de la bestia. Las definiciones civiles de estatus político y económico, si están desprovistas del valor e influencia moral, no equivalen a los derechos humanos esenciales sino expresen las conveniencias de una política partidaria. Una sociedad ordenada solamente puede ser mantenida por seres morales.


II.

El don divino del hombre liga el individuo con una humanidad en proceso de evolucionar y madurarse. La raza humana es sujeta al principio de un desenvolvimiento progresivo que opera más allá de la voluntad humana. Ninguna época repite las condiciones de un tiempo anterior.
La evolución evidente en la civilizació~ resulta de la evolución espiritual que actúa en toda la humanidad. A medida que nuevas cualidades se despliegan, un área mayor de relaciones ordenadas puede establecerse, que requiere de cambios en la estructura social.
El estado moderno nacional llegó a existir como un unificador de las razas y pueblos distintos. Ha sido una tregua social observada por o impuesto sobre las comunidades que anteriormente fúeron separadas, independientes y hostiles. Históricamente, la nación representa una gran victoria moral, una etapa definida e importante en el progreso humano. Ha alzado la condición de las masas de la gente, ha sustituido la ley constitucional por la autoridad arbitraria del tribu, ha extendido la educación y el conocimiento, ha mitigado el efecto de las disputas sectarias, y ha engrandecido el mundo social del hombre común. Ha suplido las condiciones bajo las cuales la ciencia natural podía desarrollarse, las invenciones podían ser puestas en operación, y la industrialización podía dar al hombre dominio sobre la naturaleza.
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[borrador deTraducción]

Los nuevos poderes y recursos hecho~posibles por la nación no pudieron ser confinados dentro de la frontera nacional sino produjeron un internacionalismo de causa y efecto en las relaciones sociales que ninguna nación pudo controlar. El estado nacional ha alcanzado los límites de su desarrollo como un cuerpo social independiente y auto-dirigido. Una ciencia mundial, una economia mundial y una conciencia mundial, cursando una ola de un movimiento nuevo y universal de evolución espiritual, han puesto los cimientos del orden mundial. Concebido con un fin en sí, el estado nacional ha llegado a ser una negación de la unicidad de la humanidad, una fliente de perturbación general, opuesta a los intereses verdaderos de sus pueblos. Desde las proftmdidades del don divino dentro del hombre, se despierta una respuesta a la ~nación de la unicidad que confiere a la presente ¿Poca su ímpetu y dirección principal. La sociedad está experimentando una transformación, para efectuar un nuevo orden, basado en la entereza de las relaciones humanas.


III.

Las conceptualizaciones de los derechos humanos elementales han sido adoptadas en el pasado por diferente gentes bajo condiciones sociales variadas: el derecho a la ciudadanía, cuando la nación se convirtió en el pueblo y no la dinastía; el derecho a un código de leyes, cuando una constitución escrita reemplazó las costumbres y las tradiciones; el derecho de la seguridad personal y de la propiedad, cuando el estado pudo imponer la paz sobre las facciones en guerra; el derecho de seleccionar el trabajo y residencia de uno, cuando el individuo ya no file constreñido a un latiñindio heredado. Una historia de derechos registraria los logros morales más importantes de la raza en su lucha incesante de formar una sociedad duradera.
Pero un derecho es valido y efectivo sólo cuando es apoyado por la soberania independiente. Nuestra esquema heredado de derechos está puesto en peligro por la pérdida de soberanía real del estado nacional. Para reevaluar los derechos elementales del pasado y para establecer los nuevos derechos esenciales dignos de nuestra propia época, se requiere de una soberanía mundial. La conceptualización entera sobre que es un derecho ha suflido cambios. Un derecho antes era una defensa contra una invasión; hoy un derecho es el compartir del estatus social entre la humanidad. La ley social y moral puede, por primera vez en la experiencia humana, armonizarse y unificarse entre sí cuando la humanidad como un todo llega a ser sometida a la misma ley. Cualquiera cosa universal es verdad divina; cualquiera cosa limitada y partidaria es opinión pública.
La obligación y el derecho de vivir en una sociedad n~oral se ha vuelto crucial, una prueba de nuestra voluntad de sobrevivir. La lucha moderna que utiliza a las naciones como sus instrumentos no es una guerra de pueblos ni tampoco de dinastías; más bien es una guerra de valores. La disputa sobre valores se define en una lucha entre aquellos seres humanos que quisieran y deben unirse en una humanidad común y un cuerpo social común, contra aquellos que quisieran y deben mantenerse separados, diversos y autónomos. El estado nacional mismo está desgarrado y dividido por una lucha que involucra principalmente las actitudes conscientes de los seres humanos individuales. Pero a medida que el estado nacional puede actuar como un cuerpo unido, será imposibilitado evitar la participación en la decisión. Ninguna persona y ningún cuerpo social está inmune al destino.
El destino verdadero del estado nacional es construir el puente entre la autonomía local y la unidad mundial. Puede preservar su flinción y legado moral solamente cuando contribuye al
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[borrador de traducción]

establecimiento de una soberanía mundial. Se necesita tanto del estado como de la gente para servir como el filerte pilar que apoya las nuevas instituciones que reflejan la expresión plena y final de las relaciones humanas en una sociedad ordenada. Cuando demoramos en el cumplimiento del mandato histórico dado a los pueblos y las naciones del mundo de unirse, damos la oportunidad y el aliento a las filerzas subversivas cuya arma es la confilsión y cuyo fin de el caos.


Iv.
El propósito de la presente declaración no es catalogar todo derecho humano deseado sino sugerir un enfoque por medio del cual se pueden determinar los derechos esenciales. Como se define en el presente, un derecho humano es la expresión del don divino del hombre investido de estatus social por un cuerpo moral y soberano. Un derecho alcanza su estatus social solamente después de que haya llegado a ser un valor moral invocado y mantenido como una cualidad necesaria de las relaciones humanas por los miembros de la comunidad.
Entre los derechos humanos esenciales que caracterizan la nueva era mundial están aquellos que tienen que ver con: (1) el individuo; (2) la familia: (3) la raza; (4) el trabajo y la riqueza: (5) la educación; (6) la adoración; (7) el orden social.
(1) La persona humana es un ser espiritual además de ser un miembro de la sociedad. Su naturaleza espiritual encuentra su expresión en el mantenimiento de relaciones humanas morales en toda la gama de la comunidad, y se marchitas en un estado de retiro y aislamiento en el ego, la familia, en su raza o en su clase. El deber del individuo es servir las necesidades de una sociedad progresiva. Cuando la comunidad impone exigencias sobre el individuo que contradicen las normas morales prevalecientes, o cuando tolera que esas exigencias estén impuestas sobre él por agencias privadas, la comunidad está en peligro de perturbación, porque la ley moral tiene aplicación a las instituciones y las comunidades, grandes y pequeñas por igual.
Hay que ensalzar una norma igual de derechos humanos, y a los individuos hay que darles oportunidades iguales. La variedad y no la uniformidad es el principio de la sociedad orgánica. Debido a que la falta de oportunidad, la represión y las condiciones degradantes hayan producido masas de gente sin capacidad de ejercer las flinciones de ciudadania, dichas personas constituyen un fideicomiso moral puesto sobre la conciencia de los demás, de educar al ignorante, capacitar al inmaduro y curar al enfermo.
(2) La persona humana es la unidad de la humanidad, pero la familia es la unidad social inviolable y divinamente creada El derecho del individuo de sobrevivir se identifica con el derecho de la familia de mantenerse bajo condiciones favorables para el cuerpo, la mente y el espiritu. Mientras un individuo maduro es la unidad politica, la familia se constituye en la unidad económica, y los ingresos operan a base del bienestar y la vida familiar.
La igualdad entre hombres y mujeres en la comunidad moderna da a la familia una conexión nueva y poderosa con las tuerzas que impulsan la evolución moral.
(3) La membresia en una comunidad nacional en muchos país se compone de grupos Taciales en diferentes etapas de desarrollo. Las condiciones que en el pasado produjeron las caracteristicas y la unidad racial exclusiva se están debilitando. Los derechos y las necesidades de la comunidad moderna son superiores a los derechos de una raza. Solamente se pueden ceder los derechos raciales exclusivos cuando son intercambíados~por la igualdad racial con la participación de los privilegios y derechos superiores propios de una sociedad muki~ racial.
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[borrador de fraducción]

de tiempo en tiempo por sus profetas y mensajeros. Fórmulas secundarias y limitadas de religión prolongan la crisis moral que ciega a los individuos a la promesa de una era mundial.
El orden mundial no es otra cosa que el aspecto administrativo de la hermandad, y el derecho del hombre al orden social no puede ser desasociado de su derecho a una fe mundial.
(7) Cada era tiene su misión particular. La formación del orden es una obligación impuesta a la humanidad hoy en día.
El orden mundial se ha vuelto legalmente posible, socialmente imperativo y divinamente ordenado. El principio de federación ya ha unificado a comunidades anteriormente independientes y diversas en cuanto a raza, lenguaje, religión o tamaño de población. Las naciones pueden encontrar la expresión justa de sus necesidades y derechos legítimos por medio de la representación proporcional en un cuerpo supranacional. Hasta que no se garantiza la ciudadanía mundial como un estatus social, los privilegios y derechos humanos desarrollados en el pasado son minados por las perturbaciones de la sociedad moderna.
Pendiente la creación de un orden supranacional, los gobiernos existentes tienen el derecho de la lealtad y la obediencia de sus ciudadanos en todos los asuntos de la acción y la decisión gi~hernamental, sin llegar a la interferencia de la fe del individuo en Dios y sus profetas.
El orden afirmado en el presente implica el establecimiento de una mancomunidad que une todas las naciones, razas, creencias y clases y que salvaguarda la autonomía de su estados miembros y la libertad personal y la iniciativa de los individuos que los componen. La mancomunidad consistiria de una legislatura mundial que filnciona como fideicomisarios de toda la humanidad y promulga las leyes necesarias pará regular la vida, satisfacer las necesidades y ajustar las relaciones de todas las razas y pueblos. Su ejecutivo mundial, respaldado por una Fuerza internacional, llevaria a cabo las leyes y las decisiones decretadas por le legislatura mundial, y salvaguardaría la unida orgánica de toda la mancomunidad. Su tribuna mundial adjudicaria y fallaria con el veredicto final y compulsivo en toda y cada uno de las disputas que surgen entre los ~if~rentes elementos que componen el sistema universal~
'La tierra 110 es suzo uli país, y la Iñ¿marndad sus c¡u&I£k[Pios."- Bahá'u'lláh (1969)


Prese'ziada a la Comisión de Derechos de las Naciones Unidas,
frbrero 1947, por la Asamblea Espiritual Nacional de los Bohá '15
de 105 L"stados Unidos, 536 Sízeridan Road. WUmette. Illinois.

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