Lesen: El Servicio




EL SERVICIO

Selección de las Escrituras Bahá'ís


Preparada por Emilio Egea Ruiz

Agosto de 1993

Te ruego me permitas recordarte en todo momento y en toda condición, glorificar tu Nombre y servir a tu Causa, aunque estoy plenamente consciente de que todo lo que procede de un siervo no puede trascender las limitaciones de su alma, ni es apropiado a tu Señorío, ni es digno de la corte de tu gloria y tu majestad.
¡Tu poder es mi testigo! Si no fuera para celebrar tu alabanza, mi lengua no me sería útil, y si no fuera para servirte, mi existencia no sería de provecho. ¿Para qué apreciaría la vista si no fuera por el placer de contemplar los esplendores de tu reino de Gloria? ¿Y de qué serviría el oído si no fuera por la alegría de escuchar tu dulcísima voz?1




ÍNDICE


El Servicio a la Humanidad

Servicio a la Causa

Cualidades para el Servicio

Servicios como Pionero

Equilibrio entre los Deberes Familiares y hacia la Fe

El Servicio condicionado a la aprobación y contento de los padres

Servicios como Maestros Viajeros y Otros Servicios

La Preparación Personal y el Servicio

La Asistencia Prometida para los que Sirven

Los Frutos del Servicio 35




EL SERVICIO A LA HUMANIDAD

Es de hecho un hombre, quien hoy está dedicado al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y dichoso es aquel que se ofrece para promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra.1

El mérito del hombre reside en el servicio y la virtud y no en el fausto de la opulencia y las riquezas.... No disipéis la riqueza de vuestras preciosas vidas en la búsqueda de una inclinación corrupta y malvada, ni dejéis que vuestros esfuerzos se malgasten en promover vuestro interés personal.2

Los ideales divinos son humildad, sumisión, aniquilación del yo, perfecta evanescencia, caridad y bondad absoluta. Debéis morir al yo y vivir en Dios. Debéis ser compasivos sobremanera, entre vosotros y con todas las personas del mundo. Amad y servid a la humanidad sólo por amor a Dios y por ninguna otra cosa. La base de vuestro amor a la humanidad debe ser la fe espiritual y la promesa divina.3
...Servicio con amor a la humanidad es unidad con Dios. Aquél quien sirve ha logrado ya el reino y está sentado a la diestra de su Señor.
Servicio es oración.
¡Levántate y sirve al poder de Dios!
El servicio de los amigos es de Dios y no de ellos mismos.4


SERVICIO A LA CAUSA

Te hemos creado para servirme, para glorificar Mi Palabra y proclamar Mi Causa. Concentra tus energías sólo en aquello para lo que has sido creado en virtud de la Voluntad del Ordenador supremo, el Antiguo de los Días.5

Tu día de servicio ya ha llegado. Innumerables Tablas atestiguan las generosidades que te han sido otorgadas. Levántate por el triunfo de Mi Causa y, con la fuerza de tu palabra, somete los corazones de los hombres. Debes manifestar aquello que asegure la paz y el bienestar del desdichado y el oprimido. Apréstate para la acción, que quizás puedas liberar al cautivo de sus cadenas y le permitas alcanzar la verdadera libertad.6

Dedícate al servicio de la Causa de tu Señor, abriga su recuerdo en tu corazón y celebra su alabanza de manera tal, que toda alma descarriada y negligente pueda despertarse del sueño.7
Sigue los pasos de tu Señor y recuerda a Sus siervos, así como Él te recuerda a ti, sin ser impedido por el clamor de los negligentes ni por la espada del enemigo... Esparce por todas partes los dulces sabores de tu Señor, y no vaciles ni un instante en el servicio de Su Causa. Se aproxima el día en que será proclamada la victoria de tu Señor, el que Siempre Perdona, el Más Generoso.8

Este es el Día de la glorificación de Dios y de la exposición de Su Palabra, si pudieseis percibirlo. Abandonad las cosas corrientes entre los hombres y asíos firmemente a lo que Dios, el que Ayuda en el Peligro, Quien Subsiste por Sí Mismo, os ha ordenado. Rápidamente se acerca el día en el que todos los tesoros de la tierra no serán de beneficio para vosotros... Persevera concienzudamente en el servicio a la Causa y a través del poder del Nombre de tu Señor, el Poseedor de todas las cosas visibles e invisibles, resguarda la posición que se te ha conferido. ¡Juro por la rectitud de Dios! Si alguien se informara de lo que está velado a los ojos de los hombres, se volvería tan extasiado como para levantar su vuelo hacia Dios, el Señor de todo lo que ha sido y será.9

Si consideraras este mundo y te dieras cuenta de cuán fugaces son las cosas que pertenecen a él, escogerías no hollar ningún sendero excepto el sendero del servicio a la Causa de tu Señor. Nadie tendrá poder para impedirte celebrar Su alabanza aunque todos los hombres se levantaran para oponerse a ti.
Sigue derecho y sé perseverante en Su servicio. Di: ¡Oh pueblo! El Día prometido a vosotros en todas las Escrituras ha llegado. Temed a Dios y no os abstengáis de reconocer al Único que es el Objeto de vuestra creación. Apresuraos a ir hacia Él. Esto es mejor para vosotros que el mundo y todo lo que hay en él. ¡Si pudierais comprenderlo!10


CUALIDADES PARA EL SERVICIO

Adornad vuestras cabezas con las guirnaldas de la honradez y la fidelidad; vuestros corazones con el atavío del temor a Dios; vuestras lenguas con absoluta veracidad; vuestros cuerpos, con la vestidura de la cortesía. Éstos son en verdad los ornamentos dignos del templo del hombre, si sois de aquellos que reflexionan. Aferraos, oh vosotros pueblo de Bahá, al cordón de servidumbre a Dios, el Verdadero, ya que así se pondrá de manifiesto vuestra posición, se inscribirán y guardarán vuestros nombres, se elevará vuestro rango y se ensalzará vuestro recuerdo en la Tabla Guardada. Cuidaos de que los habitantes de la tierra no os priven de esta gloriosa y exaltada posición. Así os hemos exhortado en la mayoría de nuestras Epístolas, y ahora, en ésta Nuestra Tabla Sagrada, sobre la cual ha brillado el Sol de las leyes del Señor, vuestro Dios, el Poderoso, el Omnisapiente.11

Esforzaos en ser brillantes ejemplos para toda la humanidad y verdaderos recordatorios de las virtudes de Dios entre los hombres. El que se levante para servir Mi Causa manifestará Mi sabiduría y dirigirá todos los esfuerzos a erradicar de la tierra la ignorancia. Uníos en consejo, sed uno en pensamiento.12
La rectitud de carácter es el medio por el que se pueden hacer evidentes los altos rangos alcanzables por el hombre en el mundo del ser; de esto son testigos los respetados siervos de Dios, a quienes las insinuaciones malignas de la gente no han impedido levantarse para rendir servicio a su Señor, el rey del Potente Trono.13

Quienquiera se levante a enseñar Nuestra Causa debe necesariamente desprenderse de todas las cosas terrenales y debe considerar, en todo momento, el triunfo de Nuestra Fe como su objetivo supremo. Esto, ciertamente, ha sido decretado en la Tabla Guardada. Y cuando determine dejar su hogar, por amor a la Causa de Su Señor, que ponga toda su confianza en Dios como la mejor provisión para su viaje, y que se atavíe con el manto de la virtud. Así ha sido decretado por Dios, el Todopoderoso, el Todo Alabado.
Si es encendido con el fuego de Su amor, si renuncia a todas las cosas, las palabras que profiera abrasarán a quienes le escuchen. Verdaderamente, tu Señor es el Omnisciente, el Informado de todo. Feliz el hombre que ha oído Nuestra voz y ha respondido a Nuestro llamado. Él, en verdad, es de aquellos que serán traídos cerca de Nosotros.14

En cuanto a los términos que empleé en mi carta pidiéndote que te consagraras al servicio de la Causa de Dios, su significado es éste: limita tus pensamientos a la enseñanza de la Fe. Día y noche actúa de acuerdo a las enseñanzas, consejos y admoniciones de Bahá'u'lláh... Conoce el valor de estos días; no dejes que la oportunidad se te escape. Ruégale a Dios que haga de ti un cirio encendido, para que puedas guiar a una gran multitud a través de este oscuro mundo.15

Por tanto, sé agradecido a Dios, porque te ha fortalecido para ayudar a Su Causa, porque ha hecho que las flores del conocimiento y la comprensión broten en el jardín de tu corazón. Así te ha envuelto Su gracia, como ha envuelto a toda la creación. Cuídate, no sea que permitas que alguna cosa te apene. Líbrate de todo apego a las vanas ilusiones de los hombres y arroja tras de ti las vanas y sutiles disputas de aquellos que están separados de Dios por velos. Proclama, entonces, lo que el Más Gran Espíritu te ha inspirado para que lo pronuncies en el servicio de la Causa de tu Señor, para que conmuevas las almas de todos los hombres y atraigas sus corazones hacia esta muy bendita y todo gloriosa Corte...16


SERVICIOS COMO PIONERO

Esta Causa, aunque abraza con igual aprecio a gente de todas las edades, tiene un mensaje y una misión especial para los jóvenes de su generación. Esta es su patente para el futuro, su esperanza, su garantía de días mejores que vendrán. Es por esto que el Guardián se siente especialmente feliz de que los jóvenes bahá'ís sean activos en la labor de pioneros. El énfasis que se ponga sobre la importancia de que los jóvenes bahá'ís se capaciten a fondo en cada una de las ramas de la enseñanza no será nunca demasiado, pues tienen grandes labores de enseñanza frente a ellos que llevar a cabo.17

Ustedes son los jóvenes bahá'ís que van a crecer durante una de las épocas más conmovedoras de este segundo siglo bahá'í, los diez años de actividad pionera entre el actual Año Santo y el Más Gran Jubileo que marcará el centésimo aniversario de la Declaración de Bahá'u'lláh en Bagdad. Pueden ver ante ustedes los vastos territorios a conquistar para la Fe en la década venidera, y si se deciden a prestarle atención, pueden escoger un lugar al que ustedes quieren ir de pioneros y prepararse para este emocionante servicio.
Desde el Tíbet hasta los Mares del Sur, de África a lugares lejanos de Asia y Europa, hay tierras esperando ser abiertas para la Fe. El orará para que sean algunos de ustedes quiénes presten esta forma de servicio.18

Los jóvenes, siendo la mayoría más libres que los creyentes adultos, están en situación de levantarse y trasladarse a nuevas ciudades como residentes. Un gran número de pioneros en América, que dejaron su ciudad natal, y en muchos casos su propio país, para cumplir el Plan de Siete Años, eran jóvenes que no eran lo suficientemente mayores como para poder ser elegidos para las asambleas espirituales locales a las que ellos habían ayudado a establecer.19

A veces las personas se esfuerzan toda una vida para rendir un servicio notable. Éste es el momento y la oportunidad para prestar un servicio histórico; de hecho, el servicio más singular de la historia, colaborando en el cumplimiento de las Profecías de Daniel sobre el Día Final, y los 1.335 días, cuando los hombres serán bendecidos por la Gloria del Señor, cubriendo el Globo entero, lo cual es la meta real de la Cruzada de Diez Años.
...¡Qué otra cosa puede ser más maravillosa que tomar parte en la realización de una profecía religiosa de unos 3.000 años de antigüedad!
Los pioneros mismos deben darse cuenta de que no sólo están cumpliendo con los deseos de Bahá'u'lláh y realizando lo que el Maestro dijo que deseaba hacer Él mismo, es decir, ir, si fuera necesario a pie, y llevar el Mensaje de Su Padre hasta todas las regiones de la Tierra; además, ellos están engrandeciendo el prestigio de la Fe a un nivel destacado ante los ojos de la gente y especialmente ante los ojos de las autoridades. No hay ninguna duda de que el rápido avance de la Fe recientemente ha atraído la atención de la gente inteligente, de las personas de posición en la sociedad y en el terreno educativo, a un grado más elevado que en los casi cien años anteriores. Por lo tanto, cada pionero debe sentir su responsabilidad de una manera muy profunda y comprender que su llamamiento está muy por encima de un servicio corriente, y que su deber de permanecer en su puesto es, en verdad, muy necesario.20

La experiencia ha demostrado que los jóvenes pueden dar servicios valiosos en muchas actividades de la comunidad y, especialmente, llevar el Mensaje a los miembros de su propia generación. Quiénes están en escuelas y universidades tienen muchas oportunidades de enseñar a sus compañeros y a los docentes, y muchos pueden ser especialmente eficaces asistiendo a una escuela o universidad en una meta como pioneros.21

Un desafío concreto para la juventud bahá'í en Europa lo constituye la amplia mitad oriental del Continente, que apenas todavía está tocada por la luz de la Fe de Bahá'u'lláh. No es fácil establecerse en esas tierras, pero con habilidad, determinación y confianza en las confirmaciones de Bahá'u'lláh, sin duda, no sólo es posible establecerse allí, sino también perseverar en el servicio en metas que exigen un espíritu de autosacrificio, desprendimiento y pureza de corazón dignos de los que emularían el brillante ejemplo demostrado por los mártires de Irán -tantos jóvenes como hay entre ellos-, y que han entregado sus vidas antes que susurrar una sola palabra de traición al fideicomiso a ellos encomendado.22

Como aún no han adquirido todas las responsabilidades de una familia o un hogar ya establecido o de un empleo, los jóvenes pueden elegir más fácilmente dónde vivir, estudiar o trabajar. En el mundo entero, la juventud está viajando de un lado a otro, buscando diversiones, educación y experiencias. La juventud bahá'í, que lleva el incomparable tesoro de la Palabra de Dios para este Día, puede convertir esta movilidad en un servicio para la humanidad y puede elegir su lugar de residencia, las regiones de sus viajes y el tipo de trabajo, teniendo en mente la meta de cómo servir mejor a la Fe.23

Esperamos sinceramente que la juventud bahá'í se colocará a la vanguardia de los voluntarios que se levantarán por amor a Dios y que, por medio de su fuerza impeledora, su capacidad para soportar condiciones inhóspitas y arduas, y su satisfacción con las mínimas necesidades de la vida, darán un ejemplo inspirador a los pueblos y las comunidades que tratan de servir, que ejercerán una influencia perdurable sobre las vidas personales de ellos, y que promoverán con distinción los intereses vitales de la Causa de Dios en esta etapa crucial del desenvolvimiento del Plan.24

Hay varias formas de ser pionero, y todas son perfectamente válidas y de gran ayuda en el trabajo de enseñanza. Está, en primer lugar, el pionero que va a un país en particular, dedica el resto de su vida al servicio de la Fe en aquel lugar y finalmente entrega sus restos a aquella tierra para su descanso. En segundo lugar, está el pionero que va a un puesto, sirve allí valientemente hasta que la comunidad bahá'í nativa está establecida firmemente y entonces se desplaza a nuevos campos de servicio. En tercer lugar están aquellos, por ejemplo los jóvenes entre la conclusión de sus estudios y el comienzo de la profesión elegida, que van como pioneros un período específico limitado.25

...una inquietante pregunta surge: ¿Continuaré mi educación, o saldré de pionero ahora? Indudablemente esta misma pregunta está en la mente de todos los jóvenes que desean dedicar su vida al progreso de la Fe. No hay una respuesta aplicable a todas las situaciones; el amado Guardián dio diferentes respuestas a diversos individuos sobre esta cuestión. Cada caso es diferente. Cada uno debe decidir ahora cómo puede servir mejor a la Causa. Al afrontar esta decisión, será útil considerar los siguientes factores:

1.- El bahá'í lo es para toda la vida; éste debería llegar a ser devoto en el progreso de la Causa de Dios, y el talento o facultades que posea los entregará finalmente a esto, olvidando otros objetivos de su vida; en esta situación debería considerar, entre otras cosas, si continuando ahora su educación podrá ser después un pionero más efectivo, o por otra lado, si la urgente necesidad de pioneros, mientras las posibilidades para la enseñanza están todavía abiertas, hace esto preferible a un anticipado incremento de la eficacia. Esta no es una decisión fácil, pues, con frecuencia, el espíritu que impulsa a uno a ofrecerse como pionero es más importante que los logros académicos.
2.- Para algunos la obligación del servicio puede ser un factor para decidir el momento de ofrecer servicios como pionero.
3.- Uno puede tener obligaciones importantes hacia otros, incluyendo los que puedan depender de él para su mantenimiento.
4.- Puede que sea posible combinar un proyecto de pionero con la continuación de su programa de estudios. También puede considerarse la posibilidad de que una experiencia como pionero, aunque se piense que interrumpe el programa formal educativo, llegue a evidenciar beneficios, al paso del tiempo, de que sus estudios sean más tarde recuperados con una visión más madura.
5.- La urgencia de una meta particular para la cual uno es especialmente apropiado para cumplir, y para la que no hay otros ofrecimientos.
6.- El hecho de que la necesidad de pioneros estará con nosotros indudablemente durante muchas generaciones, y, por ello, habrá muchos llamamientos en el futuro para servir como pioneros.
7.- También es aplicable el principio de la consulta. Uno puede sentir la obligación de consultar con otros, tal como sus padres, su asamblea espiritual nacional y comité de pioneros.
8.- Finalmente, teniendo en cuenta el principio de sacrificado servicio y la infalible promesa de Bahá'u'lláh ordenada para aquellos que se levanten para servir a Su Causa, uno debería orar y meditar sobre cuál será su camino de acción. Verdaderamente, muchas veces sucede que la contestación no se encuentra de otra manera.

Aseguramos a la juventud que estamos atentos a las muy importantes decisiones que ellos deben tomar, pues caminan por el sendero del servicio de Bahá'u'lláh.
Ofreceremos nuestras ardientes súplicas en el Sagrado Umbral para que todos sean divinamente guiados y atraigan las bendiciones del Todo Misericordioso.26

La Casa de Justicia coincide con su punto de vista en cuanto a que no se debe presionar a los jóvenes de forma indebida para inducirles a tomar parte en las actividades del año de servicio y, desde luego, no estaría de acuerdo con los objetivos de la Fe el exigir a los jóvenes que abandonen su formación académica para enseñar o servir a la Fe de cualquier otra manera. Muchos factores influyen en las diversas cuestiones que plantean, y éstos deben ser comprendidos tanto por los jóvenes como por los padres y, por supuesto por los miembros de las instituciones bahá'ís. Por ejemplo, todos los bahá'ís, ya sean jóvenes o adultos, tienen deberes y obligaciones espirituales comunes; entre ellos se encuentra el deber prescrito por Bahá'u'lláh a cada persona de enseñar Su Fe, un deber que Él describe como "la más meritoria de todas las acciones" y en la que insta a ser "irrestringidos como el viento". Aun así, los jóvenes deben estar informados del énfasis que Bahá'u'lláh pone en la formación y la adquisición de habilidades y, deben considerar a la persecución de estos objetivos como un servicio a Dios.
Los jóvenes, los padres y las instituciones bahá'ís han de enfrentarse a desafíos singulares en relación con sus respectivas responsabilidades. Por ejemplo:

- Los jóvenes se enfrentan a la apremiante obligación de completar su formación para tener una profesión u oficio, mientras al mismo tiempo han de observar sus otras obligaciones y deberes espirituales para con Dios.
- Los padres tienen la responsabilidad de asegurar que sus hijos se formen y, en la medida de lo posible, tienen que facilitar el apoyo material para su formación académica o vocacional hasta sus años de juventud; asimismo, los padres continúan ofreciéndoles durante este período guía moral y práctica, como corresponde a sus deberes como padres y en relación con las obligaciones espirituales que tienen en común con sus hijos bahá'ís.
- Las instituciones bahá'ís no sólo tienen que administrar los asuntos de la comunidad y proteger sus intereses, sino también estimular y exhortar a los amigos a cumplir sus deberes y obligaciones espirituales. Estas mismas instituciones, al tiempo que alientan a los amigos a enseñar la Causa de Dios y a sacrificarse para conseguirlo, también tienen la clara responsabilidad que les ha atribuido Bahá'u'lláh de promover la formación de la raza humana, tanto espiritual como académica.

Tan fundamentales son estos deberes y obligaciones que hasta cierto punto todas las entidades (jóvenes, padres e instituciones bahá'ís) tienen su parte en las mismas, actuando de acuerdo con sus respectivas funciones y responsabilidades. Hay una esfera en la que cada una de ellas tiene que formarse juicios independientes y llevar a cabo acciones independientes. Un joven debe decidir qué formación profesional va a seguir, y debe mantener un equilibrio entre la prosecución de esa formación y sus obligaciones espirituales. Los padres deben ayudar al joven, a través del apoyo material y la guía moral, a conseguir su objetivo, y tienen que alentarle a observar sus obligaciones espirituales; las instituciones tienen que promover la Causa de Dios, esforzarse por estimular a los creyentes individuales a actuar por la enseñanza y la consolidación de la Fe, con plena conciencia de que si tal acción es descuidada, no puede haber esperanza de paz para la humanidad ni de desarrollo de la civilización en el futuro. Por tanto, las instituciones no pueden faltar a su obligación de instar a los amigos al servicio, de llamar su atención sobre la crítica situación de los tiempos y de señalar la crucial importancia de la acción de las personas individuales para el destino de la Fe y de la humanidad en su conjunto.
Junto a todas estas consideraciones está el factor del especial papel que los jóvenes, con sus particulares cualidades de entusiasmo e idealismo, desempeñan en el desarrollo de la Causa. Esto ha sido evidente desde los más tempranos días de la Fe y es indispensable para su triunfo final. Un repaso rápido de la historia bahá'í nos ofrece muchos ejemplos de las heroicas hazañas de los jóvenes, y la juventud bahá'í de hoy en día no puede evitar verse inspirada por tal heroísmo para desempeñar su papel en nuestro tiempo antes de verse cargados con las preocupaciones de la vida adulta.
En determinadas circunstancias, por mucho que un joven desee responder a una llamada para un servicio bahá'í de un tipo concreto, es posible que no pueda hacerlo porque se encuentre inmerso en una formación académica importante que ni puede ni debe ser aplazada, porque dependa de unos padres que no pueden permitirse ayudarle materialmente tanto para sacar tiempo para dedicarse al año de servicio como para volver a sus actividades académicas posteriormente, o es posible que haya otros obstáculos. Además, hay otras circunstancias en las cuales un joven puede encontrarse con que el aplazar su formación académica durante un tiempo, es más capaz de decidir exactamente qué hacer con su vida si durante este tiempo él puede hacer alguna aportación útil a la Fe o a la sociedad. Hay numerosos ejemplos de este tipo de circunstancias entre jóvenes bahá'ís que han descubierto que, al dedicarse a las actividades del año de servicio, han podido no solamente hacer aportaciones valiosas a la enseñanza de la Fe o a proyectos de desarrollo, sino que también han podido decidirse sobre el trabajo que van a realizar en su vida. También hay muchos jóvenes que prefieren completar su formación antes de ofrecer servicios especiales a la Fe, y esto es totalmente correcto.
El punto esencial que se extrae de su carta es la importancia del equilibrio al juzgar y actuar. Los miembros de las instituciones bahá'ís no pueden huir de su deber de instar y estimular a los amigos, adultos y jóvenes, a servir a la Causa, especialmente en el campo de la enseñanza, y en esto son inevitablemente entusiastas. Por supuesto, las personas individuales tienen diferentes enfoques y en algunos casos pueden ser imprudentes al hablar, esto es algo que hay que lamentar y que habrá que tratar según vayan dándose los casos. Pero quienes escuchen a este tipo de personas, por mucho que éstas les estimulen, también tienen la obligación individual de emitir juicios basados en su comprensión de las Enseñanzas sobre el desafío concreto a que nos enfrentamos en cada momento y sobre las circunstancias en que ellos se encuentran, y deben tomar sus decisiones de acuerdo con ello.
Por importante que sea el que los padres utilicen su autoridad moral para ayudar a los jóvenes a no tomar decisiones poco aconsejables, también les incumbe a los padres, en cuanto bahá'ís, dar la debida consideración a la importancia del impacto espiritual de la Fe sobre los jóvenes y darse cuenta de que éstos han de disfrutar de algún grado de libertad a la hora de responder a las emociones de sus corazones y sus almas, puesto que ellos, a partir de los 15 años, tienen que asumir serias obligaciones y deberes espirituales, y, en última instancia, ellos son los únicos responsables ante Dios del desarrollo de sus propias almas. La capacidad de pensar con madurez por parte de los jóvenes varía de uno a otro, y depende de la edad; algunos consiguen esta capacidad antes que otros; en otros casos, se retrasa. Generalmente, los padres están en condiciones de enjuiciar estas cuestiones con más agudeza que otras personas, y tienen que tenerlas en cuenta al intentar guiar a los jóvenes de su familia, pero los padres tienen que esforzarse por hacer esto de manera que no ahoguen el sentido de responsabilidad espiritual de sus hijos.27

Al ayudar a los jóvenes a alcanzar mayores alturas de certeza, dedicación y resolución, no ha de darse la impresión de que deben descuidar su responsabilidad de prepararse para el futuro. Cada etapa de la vida tiene sus propias oportunidades y responsabilidades y en el caso de la juventud, debe darse importancia a adquirir un oficio o una profesión para ganarse la vida y obtener una educación entre el abanico de posibilidades de cada uno.28


EQUILIBRIO ENTRE LOS DEBERES FAMILIARES Y HACIA LA FE

El consejo que Shoghi Effendi le dio a usted respecto a la distribución de su tiempo entre el servicio a la Causa y la atención de sus demás obligaciones, también fue dado a muchos otros amigos, tanto por Bahá'u'lláh como por el Maestro. Ello constituye un ajuste entre los dos versículos del Aqdás, uno que prescribe la obligación de cada bahá'í de promover la Fe y el otro que dice que cada alma debe ocuparse en alguna clase de ocupación que beneficie a la sociedad. En una de Sus Tablas, Bahá'u'lláh dice que el más alto grado de desprendimiento en este día es ocuparse en alguna profesión y sostenerse a sí mismo. Un buen bahá'í, por lo tanto, es aquél que ordena su vida de tal manera que le permita dedicar tiempo tanto para sus necesidades materiales como al servicio de la Causa.29

Por consiguiente, no se trata de saber qué es más importante, la enseñanza o las responsabilidades personales y familiares, sino cómo podemos buscar un equilibrio en nuestra vida para cumplir con estas dos sagradas tareas. Como usted verá en los extractos siguientes de cartas escritas de parte del Guardián, los amigos nunca son animados a servir a la Fe como pretexto para abandonar a su familia. En una carta del 1 de agosto de 1978, a un creyente, la Casa Universal de Justicia ha reiterado este principio.
'En consideración a los problemas que usted y su esposa están experimentando, la Casa de Justicia señala que la unidad de su familia tiene prioridad sobre cualquier otra consideración. Bahá'u'lláh ha venido para traer la unidad al mundo y la unidad fundamental es la de la familia. Por tanto, debemos creer que la Fe tiene por objeto consolidar a la familia y no debilitarla. Por ejemplo, el servicio a la Causa no debería producir el descuido de la familia. Es importante que usted disponga de su tiempo en forma tal como para que su vida familiar sea armoniosa, y su familia reciba la atención que merece.
Bahá'u'lláh ha enfatizado, además, la importancia de la consulta. No deberíamos pensar que este valioso método para buscar soluciones se encuentra restringido sólo a las instituciones administrativas de la Causa. La consulta familiar aplicando una discusión franca y plena, y animada por el conocimiento de la necesidad de la moderación y el equilibrio, puede ser la panacea para los conflictos domésticos'.30

Seguramente que a Shoghi Effendi le gustaría verla a usted y a otros amigos dedicando todo su tiempo y energías a la Causa, pues tenemos una gran necesidad de contar con trabajadores competentes, pero el hogar es una institución que Bahá'u'lláh ha venido a fortalecer y no a debilitar. Muchas cosas desafortunadas han sucedido en hogares bahá'ís justamente por descuidar este punto. Sirva a la Causa, pero también recuerde sus deberes para con el hogar.31

El Guardián aprecia plenamente su deseo de salir como pionera en este momento y ayudar a establecer la Fe en áreas vírgenes; pero usted no debería ir en contra de los deseos de su esposo, ni forzarle a él a ceder para que usted pueda servir a la Fe de ese modo. Debemos tener en cuenta los deseos y derechos de aquellos que están estrechamente ligados a nuestras vidas.
Si su esposo desea que usted permanezca donde está, ciertamente, existe allí un amplio campo para la enseñanza.32

EL SERVICIO CONDICIONADO A LA APROBACIÓN Y CONTENTO DE LOS PADRES

Referente a lo expresado por el Guardián respecto a que el ir de pionero está condicionado al consentimiento de los padres, y que sería necesario que ellos estén de acuerdo, usted ha preguntado si esta regla se aplica por igual a los jóvenes que han llegado a la mayoría de edad y los que no. La respuesta del Guardián es que esta regla se aplica solamente a aquellos que todavía no han alcanzado la mayoría de edad.33

Cuidáos, no sea que incurráis en aquello que entristezca los corazones de vuestros padres y madres. Seguid el sendero de la Verdad, el cual, ciertamente, es el sendero recto. Si alguien os diese la oportunidad de elegir entre rendir un servicio a Mí o un servicio a ellos, elegid servirle a ellos, y haced que tal servicio sea un sendero que os guíe hacia Mí. Esta es Mi exhortación y mandamiento para ti. Observa, por tanto, aquello que tu Señor, el Poderoso, el Generoso, te ha ordenado.34

Aunque los servicios bahá'ís deberían ser emprendidos con un espíritu de sacrificio, uno no debería perder de vista la importancia dada en nuestras Escrituras Sagradas a las responsabilidades impuestas sobre los padres con relación a sus hijos, como así también a los deberes que los hijos tienen hacia sus padres.35

SERVICIOS COMO MAESTROS VIAJEROS
Y OTROS SERVICIOS

El ejército de maestros viajeros debe ser reforzado y los amigos, especialmente la juventud bahá'í, están llamados a considerar seriamente cuánto tiempo pueden ofrecer a la Fe... Las visitas de enseñanza de breve o largo plazo...el desempeño de tales tareas que librarían a otros amigos para el trabajo de enseñanza, son todos medios para aumentar el vigor, al unísono, de aquel surgimiento final que llevará el Plan a la victoria.36

Es nuestra esperanza que la juventud asumirá un papel preponderante en el programa internacional de viajes de enseñanza que se está lanzando ahora, dedicando tiempo durante sus vacaciones, y especialmente durante la vacación larga de final del año académico, a la promoción del trabajo de enseñanza en todos los aspectos, no sólo dentro de sus propias comunidades nacionales, sino en lugares más lejanos. Puede que algunos jóvenes tengan recursos financieros propios y que otros tengan la posibilidad y disposición de trabajar y ahorrar los fondos necesarios para tales proyectos, y aún otros que tengan el respaldo financiero de sus padres, parientes o amigos. En otros casos, quizás los fondos bahá'ís puedan completar cualquier recurso que el posible maestro viajero pueda proveer él mismo.
La condición que poseen los jóvenes de poder soportar condiciones arduas, su vitalidad y vigor, y su habilidad en adaptarse a situaciones locales y hacer frente a nuevos desafíos, e impartir su calor y entusiasmo a las personas que visitan -todo esto unido a la norma de conducta ejemplificada por la juventud bahá'í- hace de ellos instrumentos poderosos para la ejecución de los proyectos contemplados. De hecho, a través de estas cualidades distintivas pueden llegar a ser la vanguardia de cualquier empresa, la fuerza motriz de cualquier proyecto en el que participen, ya sea local o nacional. Nuestros ojos esperanzados están puestos en la juventud bahá'í.37

Durante las vacaciones, los jóvenes, a menudo, pueden prestar servicios sobresalientes como maestros viajeros. El viajar en equipos ha sido muy útil.38

Que todos ustedes perseveren en sus esfuerzos individuales por enseñar la Fe, pero con mayor deleite; por estudiar las Escrituras, pero con mayor seriedad. Que prosigan su educación y adiestramiento en aras de futuros servicios a la humanidad, ofreciendo su tiempo libre, tanto como sea posible, para actividades relacionadas con la Causa. Que quiénes entre ustedes están ya empeñados en un trabajo permanente y quiénes ya han fundado una familia, se esfuercen por llegar a ser la personificación viva de los ideales bahá'ís, lo mismo en el desarrollo espiritual de su familia, como en su participación activa dentro del frente interno o en el campo de los pioneros en el extranjero. Que todos respondan a las exigencias actuales que recaen sobre la Fe, demostrando una nueva medida de dedicación a las tareas presentes.
Prosiguiendo con el tema de estas aspiraciones, existe la necesidad de un gran despliegue de actividades de enseñanza que refleje regularidad en las formas de servicio prestado por los jóvenes bahá'ís. El natural impulso de la juventud a moverse de un lugar a otro, combinado con su abundante celo, indica que ustedes pueden llegar a involucrarse como maestros viajeros más deliberadamente, y en mayor número de estas actividades. Una forma de esta movilización se traduciría en proyectos de corta duración, llevados a cabo en suelo natal o en otros países, y dedicados tanto a la enseñanza de la Fe como a mejorar las condiciones de vida de las gentes. Otra forma consistiría en que, cuando todavía haya juventud y no exista el peso de las responsabilidades familiares, se preste atención a la idea de ofrecer un período fijo -digamos uno o dos años- para algún cometido bahá'í, sea en el frente interno o en el extranjero, sea en el campo de la enseñanza o en programas de desarrollo. Si tales formas de servicio regular fueran secundadas por generaciones sucesivas de jóvenes, esto acrecentaría la fuerza y estabilidad de la comunidad. Sin embargo, cualesquiera que fueran las modalidades de servicio, debe entenderse que la juventud se halla plenamente comprometida, en todo momento, en todo lugar y bajo todas las condiciones.39

Un conjunto vibrante de jóvenes bahá'ís del continente europeo, entregados a la promoción de la Causa de Bahá'u'lláh y al cumplimiento de Sus leyes y principios, con la determinación de trabajar en armonía y unidad con sus compañeros creyentes de todas las edades y clases, puede revolucionar el progreso de la Causa. Con un rápido incremento del tamaño de las comunidades bahá'ís europeas, los creyentes de ese Continente, cuna de la civilización occidental, serán los mejor capacitados para servir de fuente de pioneros, profesores viajeros y ayuda económica para las comunidades bahá'ís del Tercer Mundo.40


LA PREPARACIÓN PERSONAL Y EL SERVICIO

El tercer campo de servicio es la preparación de la juventud para los años venideros. Es la obligación de cada bahá'í educar a sus hijos; asímismo es el deber de los hijos adquirir conocimiento de las artes y ciencias y de aprender un oficio o profesión, por medio del cual puedan ellos, a su vez, ganarse la vida y mantener sus propias familias. Esto, para un joven bahá'í es en sí mismo un servicio a Dios, un servicio que además se puede combinar con la enseñanza de la Fe y, a menudo, con el servicio de pionero. La comunidad bahá'í necesitará hombres y mujeres de mucha habilidad y muy competentes, puesto que, a medida que va creciendo, la esfera de sus actividades en la vida de la sociedad aumentará y será cada vez más diferente. La juventud bahá'í debe considerar, por tanto, cuáles son los mejores medios para utilizar y desarrollar sus talentos naturales en el servicio a la humanidad y a la Causa de Dios, ya sea como campesinos, maestros, médicos, artesanos, músicos, o cualesquiera de las numerosas formas de subsistencia que están a su alcance.41

Al decidir qué camino de formación escoger, la juventud puede pensar en adquirir aquellas técnicas y profesiones que serán de utilidad en la educación, desarrollo rural y agricultura, economía, tecnología, salud, radio y muchas otras áreas del saber que se necesitan con tanta urgencia en los países en vías de desarrollo. También podéis dedicar tiempo durante el curso de vuestros estudios, u otras actividades, para emplearlo en viajes de enseñanza o proyectos de servicio en el Tercer Mundo.42

En lo que respecta a su futuro: su parecer es que si usted se especializa en ciencias sociales esto también le sería de ayuda al enseñar la Causa y además le sugeriría que, si es factible al decidir en qué lugar estudiar o establecerse permanentemente, usted podría rendir un gran servicio a la Causa, yendo a algún lugar donde haya una asamblea débil o sólo un grupo y ayudando a desarrollar la Fe allí.43

Él comprende muy bien la situación a la que usted se enfrenta. Pero sin duda hay millones de jóvenes preparados por todo el mundo que están enfrentándose a la misma cuestión, jóvenes que tienen que continuar estudiando sólo porque no tienen a su disposición ningún medio de empezar a trabajar en una profesión.
Pero estos podrían considerarse los afortunados de su generación, pues tienen al menos un medio seguro de subsistencia y pueden permitirse estudiar en escuelas universitarias y desarrollarse en preparación para mejores tiempos. A los que hay que compadecer es a quiénes tienen que quedarse sentados en los parques y lugares públicos esperando un trabajo, y cuyo espíritu la inactividad mata realmente.
De cualquier modo, Shoghi Effendi cree que usted se debería sentir agradecido a Dios por su situación, aún siendo como es. Al desarrollarse la Causa irá necesitando cada vez más personas que estén realmente versadas en su respectiva rama del saber, y que sepan interpretar las enseñanzas acomodándose a cada circunstancia. Usted, por tanto, se estará preparando para una forma más elevada de servicio si emplea este ocio obligado para adentrarse más profundamente en sus ramas de estudio. El Guardián cree que sería maravilloso si, después de obtener la titulación de Master usted continuara trabajando para lograr el doctorado. Al mismo tiempo usted estará en círculos universitarios, asociándose con estudiantes y por lo tanto podrá difundir las enseñanzas entre ellos. Es muy importante que el movimiento entre en las universidades y comience a adquirir el apoyo de cuerpos estudiantiles. Nadie puede acometer esta tarea mejor que un estudiante bahá'í como usted."44

Durante los próximos diez años, a continuación de nuestro Año Santo, tan pronto a comenzar, habrá de levantarse una tremenda cantidad de pioneros bahá'ís en todo el mundo. Aunque habrá muchos de los amigos más mayores y experimentados que salgan para servir, él cree que las emocionantes tareas que tenemos por delante en países y climas difíciles son, por excelencia, el tipo de trabajo que pueden hacer los jóvenes.
Él, por lo tanto, le apremia a que considere seriamente el tipo de profesión u oficio que pudiera asegurarle un empleo dentro de un área de pioneraje en África, en las islas del Pacífico o en Asia, en el que usted pudiera ganarse la vida al tiempo que sirve también a la Causa. Es un gran desafío, y una gran oportunidad que se le ofrece a su generación, y él aguarda impaciente, con confianza y esperanza, sus futuras hazañas en el servicio a Bahá'u'lláh.45

Le encarezco seriamente que se dedique, al tiempo que realiza sus estudios, tanto tiempo como le sea posible, a estudiar detenidamente la historia y las enseñanzas de nuestra amada Causa. Este es el requisito necesario para una futura carrera llena de éxitos en el servicio a la Fe Bahá'í, con la cual espero y oro que usted se distinga en los días venideros.46

A la juventud bahá'í, que ahora presta servicio ejemplar y devoto en la vanguardia del ejército de la vida, se le debe alentar, aun mientras se equipa para el servicio futuro, a idear y ejecutar sus propios planes de enseñanza entre sus contemporáneos.47


LA ASISTENCIA PROMETIDA PARA LOS QUE SIRVEN

...Dios nunca ha deseado que aquellos que estén ocupados en Su servicio experimenten dificultad alguna. Verdaderamente Él es el Perdonador, el Misericordioso, el Clemente, el Todo Bondadoso... Ninguna acción agradable se ha perdido o se perderá jamás, pues los actos benevolentes son los tesoros guardados...48
Que se dediquen, los jóvenes y los ancianos, los hombres y las mujeres por igual, y salgan y se establezcan en nuevos distritos, que viajen y enseñen a pesar de la falta de experiencia, y estén seguros de que Bahá'u'lláh ha prometido asistir a todos quiénes se levanten en su Nombre. Su fortaleza los sustentará, la debilidad de ellos no tiene importancia.49

No hay en la Fe nada que produzca el éxito como el servir. El servir es el imán que atrae las confirmaciones divinas. Es así que cuando una persona es activa, es bendecida por el Espíritu Santo. Cuando son inactivos el Espíritu Santo no halla repositorio en su ser y, por lo tanto, se hallan privados de sus rayos curativos y vivificantes.50

Tales impedimentos (es decir, las enfermedades y dificultades exteriores) por muy severos que al principio puedan parecer, deben y pueden ser eficazmente vencidos mediante la fuerza combinada y sostenida de la oración y el esfuerzo determinado y continuo. Pues acaso, ¿no nos han asegurado repetidas veces Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá que las huestes divinas e invisibles de la victoria reforzarán y fortalecerán en todo momento a quienes se esfuercen valiente y confiadamente en Su nombre?
Esta aseveración seguramente le pondrá en estado de poder vencer cualquier sentimiento de desmerecimiento, de incompetencia para servir, de cualquier limitación, ya sea ésta interna o externa, que pudiera poner obstáculos a sus labores en provecho de la Causa. Por lo tanto, usted debe ponerse de pie y con un corazón lleno de alegría y confianza, esforzarse por contribuir, en la medida que esté a su alcance, para la más amplia difusión y mayor consolidación de nuestra amada Fe.
Cualquiera que sea el campo de servicio que usted elija, ya sea en la enseñanza o en la administración, lo esencial es que persevere y no deje que ningún pensamiento en sus limitaciones amaine su entusiasmo y mucho menos le desanime para servir gozosa y activamente.51

Un individuo debe concentrar completamente su mente y corazón en el servicio de la Causa, de acuerdo con las elevadas normas establecidas por Bahá'u'lláh. Cuando esto se hace, las huestes del Concurso Supremo vendrán en ayuda del individuo y cualquier dificultad y prueba gradualmente será vencida.52


LOS FRUTOS DEL SERVICIO

¡Cuán grande la bienaventuranza que espera a aquel que ha alcanzado el honor de servir al Todopoderoso! ¡Por Mi vida! Ningún acto, por muy grande que sea, puede comparársele, excepto los hechos que han sido ordenados por Dios, el Omnipotente, el Más Poderoso. Tal servicio es, en verdad, el príncipe de todos los buenos hechos y el ornamento de todo acto bueno. Así ha sido ordenado por Aquel Quien es el Soberano Revelador, el Antiguo de los Días.53
Es ciertamente un favor muy excelente, una bendición ilimitada concedida a quienquiera tenga el privilegio en este día de prestar servicio a la Causa de Dios y ofrecer el Derecho de Dios, pues sus excelentes resultados y sus frutos perdurarán tanto como perdure el reino de la tierra y del cielo.54

La Bendita Belleza, en lenguaje inequívoco, ha hecho esta promesa en Su Libro: "Os contemplamos desde nuestro reino de gloria y ayudaremos a quienquiera que se levante para el triunfo de nuestra Causa con las huestes del Concurso en lo alto y una compañía de nuestros ángeles predilectos".
Gracias a Dios que la ayuda prometida ha sido conferida, como es evidente para todos, y resplandece tan clara como el sol en los cielos.
En consecuencia, oh vosotros amigos de Dios, redoblad vuestros esfuerzos, empeñaos al máximo, hasta que triunféis en vuestros servicio a la Antigua Belleza, la Luz Manifiesta, y lleguéis a ser la causa de la difusión de los rayos del Sol de la Verdad, a lo largo y a lo ancho. Insuflad en el desgastado y enflaquecido cuerpo del mundo el fresco hálito de vida, y en los surcos de todas las regiones sembrad las sagradas semillas. Levantaos para abogad por esta Causa; abrid vuestros labios y enseñad. En el lugar de reunión de la vida sed una candela de guía; en los cielos de este mundo sed estrellas rutilantes; en los jardines de la unidad sed aves del espíritu, cantando acerca de las verdades y los misterios interiores.
Emplead cada hálito de vuestra vida en esta gran Causa y dedicad todos vuestros días al servicio de Bahá, de modo que al final, libres de pérdida y privación, heredéis los tesoros acumulados de los dominios en lo alto. Pues los días de un hombre están llenos de peligros y él no puede contar tan siquiera con un momento más de vida....
En consecuencia, no descanséis ni de día ni de noche y no busquéis tranquilidad. Relatad los secretos de la servidumbre, seguid el sendero del servicio, hasta que alcancéis el socorro prometido que proviene de los dominios de Dios.55

Las fugaces horas de la vida del hombre en la tierra pasan rápidamente, y lo poco que aún queda habrá de llegar a su fin, mas aquello que permanece y perdura por siempre es el fruto que el hombre cosecha de su servidumbre ante el Divino Umbral. Contemplad la verdad de esta sentencia. ¡Cuán abundantes y gloriosas son las pruebas de esto en el mundo del ser!
¡La gloria de las glorias descansen sobre el pueblo de Bahá!56

Hasta que un ser no asiente su pie en el llano del sacrificio, se hallará privado de todo favor y de toda gracia; y este llano del sacrificio es el dominio de la muerte del yo, para que el resplandor del Dios viviente pueda entonces fulgurar. El campo del mártir es el lugar del desprendimiento del yo, para que los himnos de eternidad puedan ascender. Haced todo cuanto podáis para que lleguéis a estar completamente hastiados del yo y vinculados a aquel Semblante de Esplendores; y en cuanto hayáis alcanzado tales alturas de servidumbre encontraréis reunidas a vuestra sombra a todas las cosas creadas. Ésta es la gracia ilimitada, ésta es la más encumbrada soberanía, ésta es la vida que no muere. Todo lo demás fuera de esto no es al final sino manifiesta condenación y una gran pérdida.
Loado sea Dios; el portal de la gracia ilimitada está abierto de par en par, la mesa celestial está servida, y el presente en el banquete los siervos y siervas del Misericordioso. Esforzáos para recibir vuestra porción de este alimento eterno, para que seáis amados y apreciados en este mundo y en el venidero.57
1 Bahá'u'lláh. Tablas, pág. 129.
1 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh, pág. 195.
2 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 160.
3 'Abdu'l-Bahá, Charla a jóvenes estudiantes. Citada en Lights of Guidance nº 474, 1ª Ed.
4 'Abdu'l-Bahá. El Modelo de Vida Bahá'í. pág. 75-76.
5 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 281.
6 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 96.
7 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 300.
8 Bahá'u'lláh. Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh. XVII.
9 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 264-265.
10 Bahá'u'lláh. Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh. CXLIV.
11 Bahá'u'lláh. Sinopsis y Codificación del Kitáb-i-Aqdas. pág. 23.
12 Bahá'u'lláh. Tablas de Bahá'u'lláh. pág. 160.
13 Bahá'u'lláh. Huqúqu'lláh. pág. 19.
14 Bahá'u'lláh. Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh. CLVII.
15 'Abdu'l-Bahá. Vida Familiar págs. 9-10.
16 Bahá'u'lláh. Pasajes de los Escritos de Bahá'u'lláh. CXXXIX.
17 Carta de parte de Guardián a un creyente, de 16 de junio de 1942, citada en Bahá'í News marzo 1943. Directrices del Guardián, 144.
18 De una carta fechada el 19 de agosto de 1952, escrita en nombre de Shoghi Effendi a la Segunda Sesión para Jóvenes Bahá'ís de 12 a 15 años, Escuela Bahá'í de Louhelen, citada en Bahá'í News, nº 262, diciembre 1952, pág. 9. Bahá'í Youth: A compilation..
19 Carta de parte del Guardián al Comité Nacional de Juventud de las Islas Británicas, de fecha 7 de junio de 1946.
20 Carta de parte del Guardián. Directrices del Guardián. Nº 186.
21 Explicación de ciertas metas del Plan de Siete Años, enviada por la Casa Universal de Justicia en el Naw-Rúz de 1979.
22 Mensaje a la Conferencia Europea de Juventud de Innsbruck, de fecha 4 de julio de 1983.
23 Casa Universal de Justicia. Mensaje a los jóvenes bahá'ís en todos los países, 10-6-1966.
24 Carta de la Casa Universal de Justicia de mayo de 1975. Publicada en el Boletín de Información Bahá'í de España, de junio 1975.
25 Carta de la Casa Universal de Justicia a todas las Asambleas Espirituales Nacionales, 25 de mayo de 1975.
26 Casa Universal de Justicia. Mensaje a la juventud bahá'í de todos los países, de octubre 1968.
27 Carta de parte de la Casa Universal de Justicia a un creyente, de fecha 28 de octubre de 1992.
28 Carta del Centro Internacional de Enseñanza a todos los Consejeros de fecha 17 de noviembre de 1992.
29 Carta escrita en nombre de Shoghi Effendi a un creyente, de fecha 21-2-1933. El Modelo de Vida Bahá'í. págs. 76-77.
30 Carta de parte de la Casa Universal de Justicia a un creyente, el 19-4-1979. Publicada en Bahá'í Canadá, julio 1987.
31 Carta escrita de parte de Shoghi Effendi, 14 de mayo de 1929. Vida Familiar. nº 5.3.
32 Carta de parte del Guardián a una creyente, 31 de julio de 1953. Vida Familiar. nº 5.37.
33 De parte del Guardián a la Asamblea Espiritual Nacional de Irán. 18 de enero de 1943. Vida Familiar nº 5.21.
34 Bahá'u'lláh. Vida Familiar. pág. 8.
35 Carta de parte de Shoghi Effendi, 19 noviembre 1978. Vida Familiar nº 6.5.
36 Mensaje del Ridván de 1971 a todos los bahá'ís del mundo.
37 Mensaje de la Casa Universal de Justicia del 25 de mayo de 1975, explicando las metas del Plan de 5 Años.
38 Explicación de ciertas metas del Plan de Siete Años, enviada por la Casa Universal de Justicia en el Naw-Rúz de 1979.
39 Mensaje a la juventud bahá'í del mundo, del 3 de enero de 1984.
40 Mensaje de la Casa Universal de Justicia a la Conferencia Europea de Juventud de Innsbruck, 4 de julio de 1983.
41 Casa Universal de Justicia. A la juventud bahá'í en todos los países. 10-6-1966.
42 Mensaje de la Casa Universal de Justicia a la Conferencia Europea de Juventud de Innsbruck, 4 de julio de 1983.
43 De una carta fechada el 24 de junio de 1947, escrita en nombre de Shoghi Effendi a un creyente. Bahá'í Youth: A compilation.
44 De una carta fechada el 25 de febrero de 1933, escrita en nombre de Shoghi Effendi a un creyente. Bahá'í Youth: A compilation.
45 De una carta fechada el 5 de agosto de 1952, escrita en nombre de Shoghi Effendi a la Primera Sesión para Jóvenes de 12 a 15 años en la Escuela Bahá'í de Louhelen, citada en Bahá'í News, nº 262, diciembre 1952, pág. 9. Bahá'í Youth: A compilation.
46 Postdata a una carta fechada el 18 de mayo de 1926, escrita a un creyente. Bahá'í Youth: A compilation.
47 Casa Universal de Justicia. Mensaje del Ridván de 1984.
48 Bahá'u'lláh. El Huqúqu'lláh. nº 40.
49 De parte del Guardián a la Asamblea Espiritual Nacional de India, con fecha 21 de junio de 1941. Citado en El Poder de la Asistencia Divina. nº 5.7.
50 De una carta escrita de parte del Guardián a un creyente, el 12 de julio de 1952. El Modelo de Vida Bahá'í. pág. 78.
51 De una carta en nombre del Guardián a un creyente, el 6 de febrero de 1939. Citada en El Modelo de Vida Bahá'í. pág. 77.
52 Carta de parte del Guardián a un creyente, 6 de octubre de 1954. Lights of Guidance, 1ª Edic. nº 1151.
53 Bahá'u'lláh. Pasajes de los escritos de Bahá'u'lláh. CLVII.
54 Bahá'u'lláh. El Huqúqu'lláh.
55 'Abdu'l-Bahá. Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá. págs. 274-275.
56 'Abdu'l-Bahá. Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá. pág. 236.
57 'Abdu'l-Bahá. Selección de los Escritos de 'Abdu'l-Bahá. págs. 77-78.

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